Creemos en un solo Dios viviente y verdadero, y solamente este (Deut. 6:4; 1 Cor.8:4). El es un Ser personal y Espíritu eterno, infinito en su sabiduría y poder, perfecto en su Santidad y amor (1 Jn.1:3; Jn. 4:24; Sal. 139:7-10; Heb 4:13; Is. 6:3; 1 Jn. 4:8).
Creemos que El es creador, preservador y soberano supremo de todo el universo (Rom. 11:36). Afirmamos que El se preocupa por los asuntos de la humanidad, que El oye y contesta la oración y que salva del pecado y la muerte final a todos los que, arrepintiéndose de sus pecados, vienen a El por medio de Jesucristo (Sal.145:8-9; Jn. 3:16).
Creemos que Dios existe en una pluralidad de tres personas distintas: Dios el Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo (Mat.28:19). En el misterio de la Trinidad, cada uno personifica completamente todos los atributos de la Divinidad, siendo iguales en toda perfección divina (Col. 2:9; Apoc. 1:8,17; 21:6 con 22:13). Sin embargo, desempeñan funciones distintas, pero se armonizan en la gran obra de la redención. La sujeción del Hijo al Padre es una función y no de esencia (Jn. 14:9 con 28; 5:22,26).